Es indispensable reivindicar la ética y la práctica del diálogo, de un diálogo abierto en el que, como ya lo apuntamos, concurran no sólo los principales actores políticos, sino también las distintas expresiones de la sociedad organizada. No es una tarea fácil habida cuenta de la ausencia de una verdadera cultura del diálogo.
(0 valoraciones)